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¿Es necesariamente “negativo” una balanza comercial negativa?
Para el mes de septiembre del año en curso las estadísticas de comercio exterior del Ecuador registraron un déficit en balanza comercial por USD 249.96 millones. Como respuesta, el Gobierno Central emprendió una serie de medidas de proteccionismo arancelario para desincentivar el consumo de algunos bienes importados, considerados como suntuarios, pues su adquisición le significa una salida importante de divisas al mercado local. Sin embargo, es importante resaltar que la importaciones no petroleras sólo se incrementaron 7%, mientras que las exportaciones petroleras se redujeron en 18.54%, siendo esto último el principal motivo del actual déficit.
Por definición, la balanza comercial es la diferencia entre las exportaciones e importaciones realizadas por un país. Su resultado no debería tener mayor implicación sobre la política económica, debido a que el comercio interno de un país y el realizado entre habitantes de distintos países tienen una característica en común: son las personas las que deciden intercambiar voluntariamente determinados bienes por otros que valoran más, haciendo fluir de esta manera divisas por mercancías y viceversa.
Entonces, cuando un comerciante envía un lote de cacao a Suiza, la aduana ecuatoriana registra una exportación por un determinado valor, luego, cuando otro comerciante ecuatoriano realiza una importación de un lote chocolate (producido con caco ecuatoriano) desde Suiza, la aduana registra una importación por un valor superior al de la exportación de cacao debido a que los propios ecuatorianos valoran más el chocolate suizo que las pepas de cacao.
Al final del día, en el ejemplo anterior, la balanza comercial del Ecuador con Suiza registra un saldo deficitario. Pero no por esto se debe afirmar que la economía ecuatoriana se encuentra peor que antes debido a que desembolsó más divisas de las que recibió por la transacción mencionada. Pues el libre intercambio permitió a que los ecuatorianos puedan acceder a bienes con mayor valor agregado, que no son producidos localmente o que hubiesen resultado más costosos producirlos con la misma calidad casa adentro. Siendo así lo más provechoso del comercio internacional el permitir que las personas obtengan el mayor beneficio posible usando eficientemente sus recursos.
Finalmente, si el actual déficit de balanza comercial le resta liquidez a la balanza de pagos y se desea que la economía cuente con una mayor cantidad de dinero en circulación, se debe procurar un entorno económico con reglas claras y permanentes que sirvan de imán para los inversionistas extranjeros y no desincentivar las importaciones.

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