|
¿Cómo estamos desechando los residuos que generamos?
Jorge Peñafiel es funcionario del Municipio de Yaguachi, provincia del Guayas. Él es responsable de la recolección de desechos de ese cantón, y aseguró que con el personal de limpieza que administra cubre diariamente todas las calles de esta cabecera cantonal. Sin embargo, no sólo es importante la recolección sino el lugar en que finalmente se depositan los desechos. Este artículo analizará la importancia de un correcto manejo de los residuos sólidos como elemento esencial para el bienestar humano.
Una mala disposición de desechos puede propiciar riesgos para la salud de los habitantes de sectores aledaños. Esto, debido a que, entre otros peligros, están las enfermedades respiratorias y las de la piel, así como cortaduras por la manipulación directa de los desperdicios; y la proliferación de insectos, como moscas y cucarachas, que son portadores de diversas enfermedades.
Este análisis se enfocara en los residuos sólidos y su disposición. Los residuos sólidos son materiales macizos y líquidos desechados por estar gastados, ser inútiles o haber perdido su valor. Para comprender mejor este concepto los residuos suelen dividirse en dos categorías: los residuos sólidos comerciales y residuos sólidos urbanos. Los primeros tienen su origen en establecimientos de venta de servicios como teatros, hoteles y almacenes. Los segundos son los generados en viviendas residenciales, actividad de construcción y demolición, servicios municipales, entre otros.[1]
En Yaguachi, pese a que la recolección abarca todas las calles, el lugar final a donde llegan los desperdicios no es el más adecuado para el tratamiento de los mismos. Toda la basura recolectada llega a un botadero a cielo abierto, que por definición es un territorio donde se arrojan desechos de manera indiscriminada y no hay un posterior tratamiento sanitario.
De acuerdo a un estudio de la Universidad de Antioquía, una forma adecuada para la disposición de desechos son los rellenos sanitarios, que es una técnica de disposición final de los residuos sólidos en el suelo que no causa molestia ni peligro para la salud pública.[2] A más de los rellenos sanitarios también existen otras formas de eliminar los desechos que se emplean en Ecuador y que resultarían inadecuadas, como son la quema de los residuos o la eliminación de ellos echándolos por quebradas, ríos o en botaderos a cielo abierto.
La situación en Yaguachi, se refleja en otros cantones de la Región Costa del Ecuador. En donde apenas el 10% de sus municipalidades utiliza sistemas de relleno sanitario. En la Sierra y el Oriente lo aplican más, el 25% y 24%, respectivamente. Como referencia de cantones que poseen rellenos sanitarios se puede mencionar a Guayaquil, Quito y Cuenca, donde a diario llegan 2.833, 1.511 y 350 toneladas de basura respectivamente.
En promedio en Ecuador únicamente el 20% de cabeceras cantonales emplean el sistema de relleno sanitario. Esto implicaría que varias poblaciones, como el Barrio Santa Lucía del Cantón Yantzaza, provincia de Zamora Chinchipe, sigan arrojando al río su basura.[3] Para solucionar el problema de la disposición de basura, una alternativa es la construcción de rellenos sanitarios manuales que sirven para poblaciones que generan menos de 15 toneladas de desechos diarias. Se considera viable para las poblaciones urbano-marginales, rurales y pequeños focos urbanos porque sólo es necesario un terreno y el uso de maquinaria pesada sólo para adecuar la parcela de tierra, el resto de procesos puede ser llevado a cabo por mano de obra comunitaria.
[2] Jaramillo, Jorge (2002). Guía para el diseño, construcción y operación de rellenos sanitarios manuales. Lima, Perú: CEPIS.
|